Un debut en la vida, Anita Brookner

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“Mientras paseaba, bajo la llovizna de la primavera que le humedecía y le rizaba el pelo, intentó dilucidar de nuevo si estaba de nuevo cometiendo un delito flagrante o solo era sensible a lo que la vida le brindaba. La verdad era que se había alejado mucho de la norma de Anthea; no hacía previsiones ni calculaba los pasos siguientes. Se sabía capaz de estar sola y hacer su trabajo -ese que en efecto quizá pudiera ser su verdadero camino en la vida o quizá aquel para el que tenía mejores dotes-, pero ¿no tenía derecho a aspirar a algo más?¿Tenía que limitarse a hacer una sola cosa siempre?¿O estaba el factor aleatorio, la posibilidad fortuita que tanto gustaba a Balzac, más cerca de la realidad? Sabía que redactar su tesis sobre el vicio y la virtud era una perspectiva más fácil que abrirse camino en la vida real. Esas cuestiones se aprecian mejor cuando están muertas y enterradas. Enterradas en la vida y enterradas en la página. Había aprendido mucho de Balzac. Sobre todo, había aprendido que no quería ser tan virtuosa como Henriette de Mortsauf ni Eugenie Grandet; no quería ser tan valiente y tan absurda como Dinah de la Baudraye, que a pesar de todo es una gran mujer; no quería ser la duquesa de Langeais, que tiene muchos amantes, pero termina en un convento. Prefería parecerse a la dama que vaticina la muerte de las esperanzas de Eugenie Grandet, a la belleza que aparece fugazmente en un baile, en París, con un tocado de plumas. Mejor un mal ganador que un buen perdedor. Balzac también le había enseñado eso. “
 
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Recuerdos durmientes, Patrick Modiano

“Quedamos a las seis,a la misma hora de hacía seis años. Era en esa librería, a fin de cuentas, donde había encontrado aquel libro que me había hecho pensar mucho: El eterno retorno de lo mismo. En cada página me decía: si pudiéramos volver a vivir, a las mismas horas, en los mismos sitios y en las mismas circunstancias lo que ya habíamos vivido, pero vivirlo mucho mejor que la primera vez, sin las equivocaciones, los tropiezos y los tiempos muertos…sería como pasar a limpio un manuscrito lleno de tachaduras…. (…)
Intento ordenar los recuerdos. Cada uno es la pieza de un puzle, pero faltan muchos, así que la mayoría se quedan aislados. A veces, consigo juntar tres o cuatro, pero no más. Entonces anoto retazos que vuelven en desorden, listas de nombres o de frases muy breves. Deseo que esos nombres, como si fueran imanes, tiren de otros hasta la superficie y que esos fragmentos de frases acaben por formar párrafos y capítulos que se vayan encadenando. Mientras tanto, paso los días en uno de esos cobertizos grandes, que se parecen a los garajes de antes, persiguiendo a personas y objetos perdidos (…)
Durante esa labor que se hace a tientas, algunos nombres brillan intermitentemente como señales que franquearan el paso a un camino escondido.

El poeta que rugió a la luna y se convirtió en tigre, Atsushi Nakajima

“En ese momento se cortaron completamente los recuerdos de su pasado. Después de aquello, ¿cuánto tiempo puede durar la consciencia de varios cientos de años? Cuando recobró el conocimiento, lo que representa el momento actual, el oficial del ejercito de Persia llamado Pariskas que había vivido como un persa durante unas decenas de años estaba de pie delante de la momia que había sido su cuerpo anterior.
Aunque asustado por la extraña aparición de este misterio, su alma estaba ahora extremadamente clara y tensa como el hielo de los lagos invernales de los países del norte. Su alma aún seguía mirando fijamente el fondo de la memoria de aquellas vidas anteriores que estaban ya sepultadas. Allí dormían silentes las experiencias de sus vidas anteriores, como si fueran solitarios peces abisales que emiten luz en las tinieblas del océano profundo.
En ese momento, desde el fondo de la oscuridad, los ojos de su alma descubrieron su propia figura en una vida anterior.
En su última vida estaba de pie, delante de una momia en un sótano oscuro. En esta última vida tenía que confirmar temblando de temor, que esa moima había sido su propio cuerpo en una vida anterior. Fue allí donde recordó otra existencia anterior en aquella misma oscuridad, el misimo frio y el mismo olor a polvo…
Pariskas se quedó aterrorizado. ¿Qué es esto?¿Qué será esta funesta coincidencia? Si siquiere contemplando fijamente,sin miedo, esta memoria evocada en su última vida, tal vez encontraría su misma imagen en otra vida precia a la que ya habíia pasado. ¿Quizá la macabra cadena de recuerdos que se pliegan dentro de infinito continúa sin límites como dos espejos enfrentados, es decir, infinitamente?
(La momia, relato de El poeta que rugió a la luna y se convirtió en tigre, Atsushi Nakajima)

Un trago antes de la guerra, Dennis Lehane

“-¿Cuál es la especialidad de los americanos?
-Encontrar a alguien a quien echarle la culpa.(…)
-Los heterosexuales odian a los homosexuales, y ahora los homosexuales se preparan para ‘responder’, aunque no sé qué significa eso. Las lesbianas odian a los hombres,los hombres odian a las mujeres, los negros odian a los blancos, y los blancos odian a los negros, y…Y todo el mundo busca a alguien a quien echarle la culpa. Quiero decir, joder, ¿para qué molestarse en el mirarse al espejo cuando hay por ahí tantagente que ‘sabes positiviamente’ que es mucho peor que tú? – Se me quedó mirando. ¿Sabes a lo que me refiero?¿O está hablando la priva?
Me encogí de hombros.
-Por algún motivo todo el mundo necesita a alguien a quien odiar.
-Todo el mundo es de lo más idiota
Asentí
-Y de lo más mezquino.”

Arenas movedizas, Henning Mankell

“El miedo es mucho más que ese temor primitivo y básico a morir. El depredador te ve, pero tú no ves al depredador. La muerte siempre te observa como una presa legítima. Pero el miedo puede responder también a un dolor que no se deja reprimir. O al terror a que llegue un día en que ya no puedas participar de lo que ocurra al día siguiente, y al otro y al otro. El miedo a la muerte es una mezcla de motivos racionales y lo contrario, de imaginación e imperativo biológico. El fundamento de la vida.
El miedo es algo natural y se basaa en la sencilla verdad de que lo que nos distingue de otras especies es que somos conscientes de nuestra condición mortal. Los gatos que he tenido a lo largo de mi vida nunca han tenido presente que iban a morir. Ni siquera sabían que estaban vivos. Simplemente, se encontraban allí, día tras día, cazando, remoloneando, maullando. Nuestro yo humano no es sino la conciencia de nuestra condición morta. Reconocer el miedo a lo desconocido es comprender lo que significa ser hombre. En el fondo, el hecho de ser es un tragedia. Nos pasamos la vida tratando de ampliar el conocimiento, el saber, las experiencias. Pero al final, todo se perderá en una nada.
Respeto a quienes creen en otra vida después de la terrenal. Pero no los comprendo. Tengo la impresión de que las religiones no son más que un pretexto para no aceptar las condiciones de la vida. Aquí y ahora, nada más.y Ahí reside también lo extraordinario de nuestra existencia, lo maravilloso. ”

Los años de peregrinación del chico sin color, Haruki Murakami

“-Una vez que aceptas morir, adquieres una habilidad excepcional. Un don, por decirlo así.Percibir los colores que la gente emite es sólo una de las muchas facultades que se te confieren. En el fondo, lo que ocurre es que tu visión de todo es más vasta. Abres lo que Aldoux Huxley llamó las puertas de la percepción. Y esas percepciones son purisimas. Todo se torna claro, como si la niebla se disipase. Entonces divisas cosas imposibles de ver de otro modo. (…)
Las percepciones concluyen en sí mismas; no producen resultados concretos ni se manifiestan externamente. Tampoco son como un favor divino. Es imposible explicarlo con palabras. La única forma de entenderlo es vivirlo uno mismo. Sólo puedo afirmar que una vez uno ha visto esas ‘escenas reales’, el mundo en que ha vivido hasta ese momento se vuelve tremendamente plano, le falta profundidad. Esas escenas no son lógicas ni ilógicas, ni buenas ni malas. Todas se funden en una sola. Y tú mismo formas parte de esa fusión. Te separas del molde de tu cuerpo y te conviertes en un ser metafísico, por llamarlo de alguna manera. Te conviertes en intuición pura. Es una sensación maravillosa y, al mismo tiempo, en cierto modo desesperante, Porque precisamente cuando has llegado al final de tu vida, te das cuenta de lo superficial e insustancial que ha sido tu existencia. Y te preguntas aterrado cómo has podido soportar semejante vida. ”

Cuentos completos, Graham Greene

“Olvidó los días durante los que había observado la lenta desintegración de su propio carácter, la creciente repugnancia de sí mismo, el engaño, la corrupción, olvidó incluso que era el inspector Mason de Scotland Yard y recordó sólo una noche en la que miró a Rachel Mann como la miraba ahora, con la misma trémula pasión, aferrándose a una esperanza que él sabía que no quería reconocer que era ilusoria. <<Rachel. cásate conmigo>>.
El rectángulo de pulmentado pino amarillo por la franja de luz brilló con más fuerza, se disolvió y se convirtió en un cristal a través del cuál él pudo ver otra vez la habitación de Callum, la mesa, los libros esparcidos, la torturada cara de Lázaro colgando de la pared y a Rachel Mann a solas con él en la habitación, Su cara apenas se movió, sus ojos, por encima del hombro de él, miraron el reloj, sus labios empezaron a abrirse, a punto de presenciar la infame proposición.
Mason hizo una muerca esperando sentir dolor, y entonces los años se precipitaron entre ellos y borraron la cara y los labios que iban a decir unas palabras que ya no parecían infames sino una sugerencia divertidad y placentera, porque, a fin de cuenta, todo se reduce a una cuestión biológica, pensó él echándose a reir.
(Asesinato por razones equivocadas, Cuentos completos, Graham Greene)

No es país para viejos, Cormac McCarthy

“Todo cuanto pensaba ha resultado ser diferente, dijo ella. No hay nada en mi vida que yo pudiera haber adivinado. Ni estoni nada.
Lo sé
Usted no me habría dejado ir
Yo no tenía voz en este asunto. Cada momento de su vida es un giro y cada giro una elección. En algún momento usted eligió. Lo que vino fue una consecuencia. Las cuentas son escrupulosas. Todo está dibujado. Ninguna línea se puede borrar. En ningún momento he pensado que pudiera inclinar la balanza a su favor. ¿Cómo iba a hacerlo? El camino que uno sigue en la vida raramente cambia y más raramente aún lo hace de manera brusca. Y la forma de su sendero particular ya era visible desde el principio. (…) Cuando yo entré en su vida ya había acabado. Ha tenido un principio, un desarrollo y un final. Esto es el final. Puede decir que las cosas podrían haber sido de otra manera, que podrían haber tomado otros derroteros. Pero ¿y cómo? Las cosas no son de otra manera. Son de esta. Me pide que haga como que el mundo es lo que no es. ¿Se da cuenta?
Sí,dijo ella, sollozando. Me doy cuenta. De verdad.
Bien, dijo él. Eso está bien. Luego le disparó (…)
Mi padre siempre me decía que hiciera las cosas lo mejor que supiera y que dijera la verdad. Que nada tranquilizaba tanto como despertarte por la mañana y no tener que decidir quién eras. Y si has hecho algo mal da la cara y di lo siengo y apechuga. No cargues más peso del necesario. Imagino que hoy día todo está suena muy ingenuo. Incluso a mí me lo parece. Mi padre no hablaba mucho, por eso me acuerdo de lo que decía, no tenía mucha paciencia para repetir las cosas dos veces, de modo que aprendí a escucharlas a la primera. Puede que de joven me apartara un poco de todo ello pero cuando volví a ese camino decidí no dejarlo nunca más y así ha sido. Yo creo que la verdad siempre es simple. Y lo es por fuerza. Tiene que ser lo bastante simple para que la entienda un niño. De lo contrario sería demasiado tarde. Cuando la comprendieras ya sería tarde.

Conversaciones entre amigos, Sally Rooney

“Amo a mis semejantes. ¿O no?¿Amo a Bobbi, después de que rompiera mi relato de aquella maneray me dejara sola?¿Amo a Nick aunque no quiera acostarse más conmigo?¿Amo a Melissa?¿La he amado alguna vez?¿Amo a mi madre y a mi padre?¿Podría amar a todo el mundo, incluidas las malas personas?Apoyé la frente sobre mis manos entrelazadas, sintiéndome confundida.
En lugar de plantearme pensamientos grandiosos, traté de concentrarme en algo pequeño, en lo más pequeño en que pudiera pensar. Alguien ha hecho este banco en que estoy sentada, pensé. Alguien lijó la madera y la barnizó. Alguien lo trajo hasta la iglesia. Alguien colocó las baldosas en el suelo, alguien instaló las ventanas, Han sido manos humanas las que han puesto cada ladrillo, las que han encajado cada bisagra en cada puerta, las que han asfaltado cada calle, las que han enroscado cada bombilla en cada farola. E incluso los objetos fabricados por las máquinas son en realidad obra de los seres humanos, que construyeron en un principio esas máquinas. y también los propios seres humanos hechos por otros seres humanos que luchan por crear familias e hijos felices. Y yo misma, toda la ropa que llevo puesta, todo el lenguaje que conozco. ¿Quién me ha puesto en esta iglesia pensando estos pensamientos? Otras personas, algunas de las cuales conozco bien y otras a las que nunca he conocido. ¿Soy yo misma, o soy ellas? ¿Soy yo, Frances? No, no soy yo. Son los otros. ¿Me hago a veces daño a mí misma. abuso del inmerecido privilegio cultural de haber nacido blanca, desdeño el trabajo de los demás, he explotado a veces una iteración reduccionista de la teoría del género para evitar comprometerme eticamente, tengo una relación tormentosa con mi propio cuerpo? Sí ¿Quiero vivir libre de dolor y por tanto exijo que los demás también vivan libres de dolor, un dolor que es mío y por tanto también suyo? Sí, sí.
Cuando abrí los ojos, tuve la impresión de haber comprendido algo, las células de mi cuerpo parecieron iluminarse como millones de resplandecientes puntos de contacto, y fui consciente de algo profundo. Luego me levanté del banco y me desplomé. ”

La fiebre del heno, Stanislaw Lem

“En un momento determinado, la bala que acierta a tres moscas y a la mancha también está sola. El tirador que lo consigue también se maravillará igual que usted. El hecho de que haya dado en el blanco no es milagroso ni extraño, por la sencilla razón de que uno tenía que acertar. ¿Lo comprende? Aquí no se trata de sentido común. Ha ocurrido lo que ya le predije. El enigma de Napoles ha sido originado por un mecanismo de casualidades, y este mecanismo lo ha resuelto. En ambos sectores del problema ha actuado la ley de la cantidad numérica. Naturalmente, si usted hubiera dejado de cumplir una sola condición, no se habría envenenado, pero tarde o temprano otro habría cumplido esas condiciones. Al cabo de uno, de tres, de cinco años. Y habría ocurrido porque actualmente vivimos en un mundo regido por la casualidad. En un gas molecular humano que es caótico y que con tus <<improbabilidades>> solo asombra a los atomos aislados: los individuos. En un mundo en el que hoy ya se antoja banal lo que ayer aún era extraordinario, y lo que hoy es extremo, mañana será la norma. “.